La Unesco declaró a las Islas Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1979 y, seis años más tarde como Reserva de la Biosfera (1985). En el 2007 la Unesco declaró a las Islas Galápagos como Patrimonio de la Humanidad en riesgo medioambiental y estuvo incluida en la Lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro hasta 2010.

Las actividades turísticas en Galápagos están ampliamente restringidas, con el fin de reducir el impacto ambiental de las mismas. El Programa de Buenas Prácticas de Ecoturismo para Galápagos tiene como objetivo promover el fortalecimiento de acciones empresariales que reduzcan el impacto de la actividad turística sobre los recursos naturales, mejoren la atención al visitante y que generen mayores beneficios y una mayor participación de la población local.

La fragilidad de las islas Galápagos conlleva la necesidad de labores de protección y conservación a la hora de desarrollar cualquier tipo de actividad en su territorio. El Programa de Buenas Prácticas de Ecoturismo para Galápagos tiene como uno de sus puntos fundamentales el de promover un mayor sentido de responsabilidad a los actores que forman parte del turismo en Galápagos y que participan de la actividad que tanto los visitantes nacionales como internacionales generan.

Existen una serie de limitaciones en Galápagos de obligado cumplimiento:

  • El establecimiento de límites de ‘capacidad de carga’ para diferentes lugares y la restricción del número de visitantes permitidos en algunas áreas. Las Autoridades del Parque Nacional pueden reducir el número de turistas que pueden visitar un sitio si consideran que un determinado emplazamiento está dañado.
  • La planificación de rutas en barco. El Parque Nacional tiene el control final sobre las líneas de crucero (y las empresas locales más pequeñas) y las rutas turísticas alrededor de las islas, con el fin de prohibir el paso en determinadas áreas protegidas.
  • La introducción de tarifas de entrada para los visitantes del Parque Nacional. Esto apoya a proyectos de conservación dentro del parque.
  • La creación de una normativas de prohibición a los turistas de visitar la isla de manera independiente.
  • El desarrollo de las oportunidades educativas para los visitantes y la población local. El Centro de Interpretación del Parque Nacional de Galápagos en San Cristóbal cuenta con una exposición sobre la biodiversidad de la isla y la historia cultural. La Estación Científica Charles Darwin también sirve como una base de recursos educativos para los turistas.
  • Exigencia de licencias para los barcos.
  • El establecimiento de zonas de desarrollo urbano. Se han establecido áreas específicas y acotadas para el desarrollo urbano.

Entidades como WWF trabajan desde años en la conservación de las islas Galápagos y de las especies que en ellas habitan. El siguiente documento: “El ecoturismo como el nuevo modelo de turismo para la provincia de Galápagos”, realizado conjuntamente por WWF y el Ministerio de Turismo del Gobierno ecuatoriano muestra un resumen de los resultados de la Primera Cumbre de Turismo Sostenible Galápagos 2010 y del proceso de validación de la propuesta del nuevo modelo de turismo para Galápagos, y se puede leer on line en el siguiente enlace:

http://awsassets.panda.org/downloads/esp_nuevo_modelo_de_turismo.pdf

Desde el Máster en Gestión del Turismo Ecológico y Sostenible se promueven y difunden las buenas prácticas ambientales. Ejemplos similares al que acabamos de contar serán estudiados dentro de las asignaturas impartidas en el mismo.

Para más información:

ecoturismo.montes@upm.es

https://metsecoturismo.com/

Fuentes consultadas:

http://descubriendogalapagos.ec/descubre/ecodesarrollo/turismo-sostenible/la-gestion-de-ecoturismo-en-galapagos/

Fuente imagen: http://www.cuentatuviaje.net/ver_reportaje.asp?id=11